Inspirado en la fluidez de las aguas amazónicas y en la presencia enigmática del boto, este sillón nace como una pieza que invita al acogimiento.
Sus formas suaves y redondeadas evocan el movimiento natural del río, mientras que el diseño orgánico aporta equilibrio entre confort y presencia escultórica. El sillón Boto va más allá de un lugar de descanso: es una pieza que transforma la fuerza silenciosa de la naturaleza en diseño, creando ambientes de contemplación y convivencia.


